23/12/2021 às 15:42

Reflexión y cierre de año para empezar 2022  ❤️

3min de leitura

Cuando era chica, habré tenido sólo 2 o 3 casamientos de mis primas, alguna vez me habré cruzado con alguna novia, y cada vez que me encontraba con esa situación, era como algo muy especial, conectaba mucho con ese momento, tenía que tocarle las colas a sus vestidos, era buen augurio, como una necesidad imperiosa, profunda, que nacía desde mi corazón, sentía eso.

Tal vez sea por eso que hoy esté trabajando como fotógrafa de bodas. Ese sentimiento tan profundo, casi como una pulsión que se manifestó en mi niñez, creo que fue un sueño, un gran anhelo que fui construyendo, y sin darme cuenta, me llevó al lugar en el que hoy estoy.

Como en todo recorrido, no siempre tuve la certeza absoluta y en estos años fui dedicándome a tomar otros tipos de trabajos... fotografías de familias, de productos, retratos, moda... pero en está última etapa del año, como resultado de un proceso interno profundo, pude admitir y darme lugar a que en realidad lo que me acelera el corazón, son los momentos, las emociones, las personas, y más en específico todo lo que rodea el día de la boda. Esa emoción que corre por las venas, que sólo pasa una vez. Cada trabajo que hago lo disfruto y lo doy todo

Me es imposible estar en una boda y no emocionarme, porque siempre llego sabiendo su historia, todo lo que tuvieron que pasar para llegar a ese gran día. Y lo vivo con ustedes. Es como si una partecita de mi se quedara en cada boda que retrato. Y a veces me da nostalgia no volver a tener pactado un encuentro. 

Este año, después de muchos de desearlos, pude concretar una menotoría con Nayla Norryh, quienes no la conocen corran a leerla o escucharla. 

El día de cierre de inscripción, en los últimos minutos antes de que cerrara, compré mi inscripción, y fue una de las mejores decisiones de los últimos tiempos.

Me encontré con un grupo de mujeres increíbles, con las mismas ganas, desafíos y miedos que yo. Estoy aprendiendo a reprogramar mi mente, a transmutar la creencias que creí ciertas y ya no me suman. 

Alejandra López Maité Issa Ana Victoria

Aprendí a aceptar y apostar por todo lo que sentía y también, aprendí a decir que no a algunos trabajos para poder hacer foco, para poder decir que sí a otras oportunidades, conectarme con lo que me apasiona, con quienes quiero que sean mis clientes, conectarme con mi presente, vivir el hoy, elegir y decidir cómo quiero que sea mi vida. 

Un año de muchísimo aprendizaje, exponencial. Estoy MUY agradecida por lo que estoy viviendo, por lo que viví, por lo que va a venir. Aprendí a darle importante a mi imagen externa, que en realidad no es más que un reflejo de nuestro interior, gracias a Flor Bert

Gracias a todas las parejas y familias que me eligieron, gracias por confiarme su momento. 

¡El 2022 se las trae buenassss! 

Que sea un gran cierre de año y el comienzo de uno aún mejor.

Cariños,

Lu

Los retratos me los hizo mi hijo Simón, de 3 años.


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2022 bodas casamientos fotografa novias reflexión

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